
~~ Sus manos acariciaron el sedoso cabello de la mujer a la que amaba, y que yacía, tumbada, ahí a su lado, en la cama. Ella ya estaba dormida, y la fina sábana dejaba entrever un hermoso cuerpo.Y sólo la luna llena, había sido cómplice de su desatada noche de amor.Su mirada recorrió el cuerpo de ella, no quería despertarla, mirarla le producía escalofríos, al recordar cada segundo que esa noche habían compartido, su rostro, parecía haber sido esculpido por ángeles ... y la sensación de contemplarla a esa distancia....Había sido una muestra más del tierno amor que se profesaban. Sus besos, sus caricias, sus miradas, cada una de sus promesas...todo se había unido en aquella noche de pasión incontrolada.La ventana abierta dejaba pasar una pequeña brisa.La había llevado a la habitación en brazos, la había tumbado en la cama, y había comenzado a bajar la cremallera de aquel precioso vestido, que se ceñía perfectamente a su cuerpo y que dejaba adivinar un bonito escote.Mientras tanto ella sonreía. Parecía estar esperando alguna señal, para poder lanzarse a acabar con el de la forma que el le pidiese...Y así fue, en cuanto pudo echo mano de sus encantos, y comenzó a mimar al hombre de su vida, pequeños besos en la oreja, en el cuello... Ella iba bajando, no quería olvidarse de ninguna parte de su cuerpo.Él correspondía con caricias, quería que aquella muestra de amor no parase nunca, la quería para él, y ella también.~~ Se levantó, tras besarla suavemente en la frente, y se fue a la cocina, a preparar fresas con chocolate.



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