
-"Que quieres para tu cumpleaños, hija?"-"El mundo." -respondió ella.Dos días más tarde, el padre se acercó a la niña, y le dijo:“-Te he traído tu regalo de cumpleaños, dame la mano, y confía en mí.”El padre, le vendó los ojos, le cogió la manita, la extendió delante de ella, y le hizo tocar el mundo. Del mismo modo, le dijo que señalara con el dedo. Ella, cerró la mano, y solamente dejó el dedo índice extendido delante de ella.Con una sonrisa en la boca, el padre le quitó la venda, y con un pequeño movimiento, hizo que la niña girara el globo terráqueo que había colocado delante de ella."



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